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jueves, 1 de septiembre de 2011

Las primeras gotas y unas cuantas normas


Los geranios empapados por las primeras lluvias
Están cayendo las primeras gotas sobre mi proyecto de jardín, al que se han sumado en los últimos días una maceta de margaritas y una pequeña planta de yerbabuena (que no todo iba a ser ornamento). Para ellas, como para el resto de plantas, hemos comprado una regadera (hasta que llegue el goteo es la única solución tecnológica que he encontrado para el riego sostenible) y una pequeña pala (el saco de arena ha sido donación paterna).
Solución para el riego sostenible o regadera de toda la vida


En esta semana he recibido un par de ofertas de ayuda (el jardinero del Rectorado de la UCO se ofrece a acompañarme al vivero para evitar que me den gato por liebre.... ¿o será cactus por aloe?) y la sugerencia de establecer unas mínimas normas a mi particular lucha con @A_Alba por lograr el mejor jardín de aquí a primavera. Concretamente, @Gaeldad sugiere que limitemos el número de donaciones de planta (¿quizás a un 30%?) y que prohibamos expresamente el uso de insecticidas y abonos con nitratos (estoy de acuerdo). @A_Alba y yo creemos que el jurado no debe prestar ayuda y @RafaRuiz_ se ofrece a poner las hormigas para decorar (se las aceptaré, que es de bien nacida ser agradecida....).


Este fin de semana las dejaré solas. Espero encontrarlas sanas y salvas a mi regreso.

Coste: 4,50 de la regadera; 1,20 de la pala y beso al padre por la donación

domingo, 28 de agosto de 2011

Todo es empezar o cómo llevar agua al desierto

25 de agosto de 2001. Ése fue el día en el que decidí transformar la azotea de mi casa en lo más parecido a un jardín. 45 grados de temperatura a las 5 de la tarde derritieron mi última neurona y me impulsaron a embarcarme en una tarea cuyo final ignoro a pesar de haberle puesto fecha a su fin: abril de 2012.


Tomé la decisión el mismo día en el que concluyeron mis vacaciones de verano. El regreso al trabajo y el empeño por vivir en un eterno verano creo que tuvieron mucho que ver en la puesta en marcha de este proyecto. Eso y el reto lanzado por @A_Alba (ahora conocido como padre selva) a través de twitter, con el que competiré por lograr el mejor jardín urbano en los próximos 8 meses. Yo cuento con ventaja, claro, porque tengo ayuda: la de mis dos hijas, entusiasmadas con la idea.... al menos de momento.

En estos tres días he realizado las siguientes tareas:

- Jueves, 25 de agosto: Compra de manguera de 25 metros para lograr llevar agua desde la cocina de casa hasta el jardín. Primer intento infructuoso. La toma de agua era incompatible con el grifo. Una llamada de socorro contestada por @rafaelobrero me pone en contacto con Raimundo, un fontanero encantador, profesional y compasivo que se apiada de mí. (Coste: 25 euros de manguera y un par de viajes a la ferretería)
Y se hizo el agua.....
 
- Viernes, 26 de agosto. Raimundo instala un nuevo grifo y logro llevar agua hasta la azotea, que de momento sigue siendo sólo eso, una azotea. (Coste: 35 euros de la instalación)

Las cinco pioneras en el maletero de mi coche
 
- Sábado, 27 de agosto. El amor de madre no tiene límites. La mía ha decidido creer en mí y me regala las cinco primeras inquilinas de mi jardín: 4 geranios y 1 azalea. Las traslado en el maletero de mi viejo coche y las instalo en la azotea. De momento no me planteo cómo distribuirlas estéticamente. Sólo me preocupa que tengan algo de sombra a lo largo del día. (Coste: 1 euro de gasolina y dolor de espalda por el traslado)

Las pequeñas de la casa....
 
- Domingo, 28 de agosto. Decido abrir el blog y recibo una nueva donación materna: una planta del dinero y un kalanchoe (Coste: un par de besos y un achuchón a la madre)